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Profesional de Excelencia

Claudio Baeza

Claudio Baeza

Premio a la Excelencia Profesional 2016

“La franqueza es muy importante, los clientes necesitan escuchar la verdad, no hay espacios para falsas promesas, es importante ser honesto”, dice Claudio Baeza, reflejando una de las cualidades que lo han destacado en su trayectoria de más de 30 años en la industria, para ser reconocido con el Premio a la Excelencia Profesional 2016.

“Estudié lo que me gusta y me apasiona”, asegura. Egresó en 1984 de la Escuela Nacional de Artes Gráficas e ingresó a la Editorial Lord Cochrane a hacer su práctica, donde cuenta que aprovechó todas las oportunidades que se generaron y que podían ayudarlo a perfeccionar e impulsar su desarrollo profesional. Ahí fue prensista de offset, instructor y supervisor de producción en Atlántida Cochrane Argentina, jefe en Control de Materias Primas y jefe de Aseguramiento de Calidad.

Su carrera continuó luego con su ingreso a B&B Impresores, donde comenzó a potenciar sus cualidades en el área de ventas, y posteriormente participó en el desarrollo de productos y cotizaciones en Vera y Giannini.

Actualmente y desde el año 2008, es parte de Micropack, empresa fundada en 1983 y enfocada en entregar servicios de terminaciones en el área gráfica, que trabaja en áreas como termolaminado, laminación y lacado. Ocupando el puesto de jefe de Operaciones, desde ahí ha podido continuar un trabajo constante de desarrollo e innovación de nuevas aplicaciones, generando “lazos de confianza con cada uno de nuestros clientes”.

“Nosotros, más que laminar papeles o aplicar barnices, nos comprometemos con el producto final, revistas, estuches, libros, entre otros. Somos parte de nuestros clientes”, explica Claudio.

Sobre el premio que le entrega la industria, lo toma con humildad y mucha alegría, pero reconoce que siente “un gran honor con que me otorguen este reconocimiento por parte de cada uno de nuestros clientes, es muy gratificante para lo que ha sido mi trabajo durante estos largos años en el rubro y, sobre todo, el gran equipo humano que compone Micropack me permite con aún más orgullo el recibir este galardón”.

Con 50 años y cumpliendo 23 de matrimonio, cuenta que es “parte de una hermosa familia junto a mi compañera y amiga Marcela y mis hijos Claudio, de 22 años, y Carla, de 18, que son mi orgullo más grande y motivación en mi día a día”.

“Uno en la vida no debe ser un pegador de ladrillos ni un fabricante de muros, uno debe de ser un constructor de catedrales, no importa si el aporte es pequeño, lo importante es hacerlo bien”, concluye Baeza.